El buscador del blog

El Festejo Sano + Homenaje

A la gran mayoría de la gente le irritan las fechas patrias. A casi nadie le gusta ir a los desfiles ni a las celebraciones, casi nadie usa escarapela, pocos comen locro y al chocolate con churros lo miramos por tevé. Nadie tiene ganas de fechas patrias, ya no es ningún secreto y tampoco nos da tanta vergüenza aceptar que no nos importan para nada. Siempre me pregunté por qué será esto, ¿serán los ejemplos nefastos que tuvimos de gobernantes? ¿Será que no existe la nacionalidad argentina aún? ¿Que somos rejunte? ¿Será falta de amor por la patria? ¿Sabemos la diferencia entre patria y país? ¿O es simplemente pereza y punto, ganas de descansar y que vaya el otro a poner la jeta y a enchufarse la escarapela?

Esto que escribo es un tema viejo y es un bodrio hablar de esto, pero justamente que el tema sea o resulte un bodrio me da de algún modo la razón. Nos está diciendo que no queremos ni hablar ni escuchar del tema.

Pero hoy tengo la intención de justificarnos y quedar libres de culpa y cargo para siempre. Es que he notado que en casi todos los países es así. Hasta en los Estados Unidos creo que es ficticio el festejo, lo que sucede es que se responde a un gran show al cual el pueblo no quiere faltar, ¿pero está el sentimiento profundo y concienzudo presente en el pueblo norteamericano? Tal vez en algunos pocos, como en todo siempre hay algunos pocos por suerte.

La reacción general de la gente en el día del festejo en casi todos los países en los que me ha tocado estar en fechas patrias, ya sean europeos o americanos, es de hartazgo y de aburrimiento. ¿Está mal que sea así? ¿Está mal que nos harte y no tengamos ganas de ir a los festejos? ¿Es más patriota el que va? ¿Si no tomo chocolate con churros hoy seré menos patriota? ¿Si uso escarapela soy más argentino que el que no la usa? A muchos mis preguntas y mi planteo les puede parecer infantil.

Pregunto entonces por qué nos obligaban y siguen obligando en los colegios a usar símbolos patrios y a festejar. ¿No es eso infantil?

Muchos usan escarapela para no pasar vergüenza o por miedo a ser mirados como traidores a la patria, descorazonados y es precisamente por eso que se diluye la demostración genuina, espontánea y fogosa. Se nota esa escarapela comprada hace 15 años, esa que está en el tercer cajón de la cómoda y se saca sólo en las fechas. Usar esa cintita raída, mugrosa y triste que parece un malfatti o un moco pegado en la solapa no es patriotismo, es culpa, es miedo, es cumplir y punto. Los que tomarán hoy chocolate con churros en la Catedral tampoco son creíbles sobre todo cuando no pagan lo que deben, “tomá chocolate, pagá lo que debés…”.

¿Habrá chocolate?

¿Habrá churros de verdad?

¿O estarán las tazas vacías y serán los churros de cartón?

¿Tienen ganas de estar ahí los que están?

¿A cuántos de ustedes les importa realmente festejar su cumpleaños?

¿Cuántos de ustedes quieren estar el día de su cumpleaños?

Sin embargo se siguen cumpliendo los años sin cesar y no por eso creo que estemos tristes de cumplirlos, es simplemente no tener ganas del festejo. Por eso propongo lejos de querer ser sarcástico e irónico que pensemos si realmente los símbolos puestos por imposición o la asistencia forzada en estos casos no es totalmente contraproducente y desmorona más aún el poco sentimiento verdadero pero en silencio que en algunos queda.

El amor a las cosas nace y crece solito y despacito dentro de cada uno. Siempre me chocó que los maestros nos dijeran y nos ordenaran amar a la patria, sentía que creían que éramos tarados, salvajes e insensibles. Tal vez la apatía y el desencanto en estas fechas son consecuencia de un residuo de rebeldía por ese machacar escolar.

También reconozco que hay años en los que quiero festejar y años en los que no, y no está necesariamente relacionado con estar contento con quien gobierna. Festejar es finalmente estar con ánimo, si estás animado comprate la mejor escarapela y mostrala orgulloso, tragate miles de churros y empachate con chocolate y si no quedate piola que no solamente no es la muerte de nadie, sino que es tu íntimo y sano respeto hacia vos y hacia tu patria. ¡Salud!

By Fernando Peña.

No le falto decir nada, es verdad cuando pasamos determinada edad, en la que se termina el festejo en un saloncito o en su defecto un Mc Donald con globos tortas y TODOS tus compañeritos ( por mas que no te banques a alguno, lo invitas igual), pura hipocrecia de nuestros padres, por quedar bien con los otros padres. Despues que se termina ese festejo casi obligatorio y empezas a tomar decisiones, te empieza a dar “paja” festejar tu cumpleaños, no tenes ganas de ver a nadie, para decirte “Uy que grande que estas!”, cada vez me importan menos “Lo que te regalen”, a este punto casi me da lo mismo, es una fecha que aprovechas para pedir eso que necesitas, o simplemente unos “mangos”, si es que lo festejas ya no van a ser como en tu infancia, solo van a estar y vas a invitar a tus verdaderos amigos que cada vez se van reduciendo….

Lo mismo pasa con los actos patrios, empezas a tomar conciencia de lo que estas haciendo, empieza a haber un poco menos de “rompebolismo” por parte de la escuela, con los simbolos patrios, o con repetitivos trabajos como “Biografia de San Martin”, “Investigue que sucedio el 9 de Julio”, “Comparar la sociedad actual con la de 1810″, y demas, ahi te preguntas ¿Para que estoy haciendo esto? ¿Realmente me importa?, y en algunos casos lo dejas de lado, no por que te importe tres carajos que nos independizamos, sino por que despues de tantos años, dandole tanta manija a esto sin entenderlo, no te interesa festejarlo, o te rebelas a eso que te repudrio tanto de chico, o esta el otro caso, como bien dice el texto “Muchos usan escarapela para no pasar vergüenza o por miedo a ser mirados como traidores a la patria, descorazonados…” que en resumen son esas personas que la caretean.

Esto es minimo en comparacion con lo que hizo Peña, pero queria hacer una “reseña” sobre uno de sus ultimos textos que hizo, en manera de pequeño “homenaje”, querido o odiado, no hay termino medio con Fernando. Querido por lo que hizo durante su vida, Radio, teatro, libros y demas, con una simple entrevista en un programa matutino, te hacia reir, tenia esas salidas que muy pocas personas las tienen, de pensamiento rapido y critico, un tipo espontaneo para hablar y de lengua filosa. Odiado por ser puto, mirado con asco muchas veces por eso, que lo mostraba bastante en sus obras, vestido de mujer y eso es lo que provocaba el rechazo en muchas personas, que no se “animaron” a verlo, a escucharlo o a leerlo, odiado tal vez por sus criticas a tal persona, y eso le genero “enemigos” en los medios, que influyeron en ese “odio” hacia Peña.

Ahora que murio, grandes titulares “Se nos fue un Grande”, cuando muchos de esos medios, de alguna manera lo “censuraban”, cada vez que hacia una aparicion le daban con un caño. A el le aborrecia eso, la hipocrecia, la falsedad y muchas veces respondia de la misma manera, mas ironicamente. Escuchandolo muchas mañanas “aprendi” a utilizar esa mirada de la sociedad que el tenia, de darse cuenta o remarcar cosas que no “vemos”, o que por costumbre las pasamos por alto, como cuando una mañana dijo ” ¿Ustedes alguna vez se pusieron a mirar los logos de los envases?”, mientras contaba que habia ido a almorzar a un restaurant que le traen una botella de aceite marca “Corazon”, entonces dice “¿Se dieron cuenta que es un pato agarrando un choclo, que se le escurre el aceite, y que mas abajo forma un corazon?”, me parece totalmente riduculo, ¿A quien se le ocurre poner un pato agarrando un choclo y que abajo se forme un corazon con el aceite?” En ese momento estalle de risa, y “note” eso que despues de años y años de verlo en los supermercados o algunas veces en mi casa, ese logo muy raro, y asi con muchas otras cosas, que mañana a mañana me iban sorprendiendo, las trataba de comprobar y despues empeze a buscar esas cosas, y me di cuenta de tantas otras, que me tentaron a llamarlo una vez y contarselas.

No es que me guste todo lo que hace Peña, tampoco digo “Como no te va gustar lo que hace Peña”, por que cada persona tiene sus gustos, a mi por ejemplo, no me hubiese ido a ver una de sus obras, tal vez mas adelante pero justamente en este año no hubiese ido.

Un dia prendo la radio y noto la ausencia de Peña, escuche un rato el programa por si llegaba tarde como algunas veces habia pasado, pero no, el programa no es lo mismo sin el, no tiene ese Monologo mañanero que solia levantarme el animo, y asi durante algunos dias que prendia la radio y no estaba, ahi pense que algo habia pasado, pero a la semana siguiente volvio, no pense que iba a terminar asi, tal vez me esperaba un “Fernando Peña Internado” pero no mas que eso. Fue un tipo que vivia al limite, como contaba muchas veces en “El parquimetro”, a pesar de sus enfermedades, se divertia, se reia. Como todos tenia sus dias “bajoneros” en los que estas triste y no queres saber nada con nadie, sus dias de mal humor pero murio disfrutando de su vida, sin preocuparse tanto por los problemas y en eso esta la escencia de el, que con tantos quilombos vivio lo mas feliz posible, Fernando un tipo que vivia En el Borde.



0 comentarios:

Publicar un comentario